martes, diciembre 30, 2008

MiL cosas a la VeZ

A veces todo sucede a la vez

todo sucede...

sucede de repente.

Lo tomas o lo dejas.


Si lo tomas, también dejas.

son tantas cosas...

Si lo dejas, también dejas,

pero hay algo que tomas.


¿qué es mejor? ¿qué es peor?

¿tirarte a la piscina llena o vacía?


Hay fruta en la piscina. Fruta fresca.


¿qué es peor? despertarte de un sueño, recordar lo que has soñado, y que al momento se te olvide?


No lo sé.

Las canciones a veces mienten. No sé si demasiado... demasiado mucho, o demasiado poco. Son miles de cosas a la vez, pero yo no me arrepiento, y tú?
No mentí cuando creía que no existían las amapolas amarillas, tampoco cuando decía que todo era sólo por tí, no era casualidad. Las letras tienen muchos matices, y más cuando olvidas lo importante... Ahora mismo me duele la voz, y no sé cómo voy a hacer. Imagino que las estrellas de cine me sacarán de esta oscuridad, me ayudarán a levantar este rizón. Prometo que seguiré soñando, susurrando canciones aunque te vayas en medio de una tormenta, y ésta sea la tercera.



A veces hay que borrar, otras reconstruir, otras destruir, otras sorprender, y otras cementar bien las raices, pero que te puedas mover, estar cómoda.

Y es todo esto. Sorprender, o intentarlo. Dar un susto a todas esas personas que dijeron: sí, sí, como a los locos... como a los tontos...
La boca abierta, y se las tendré que cerrar... qué divertido!

En esto voy a poner todo, o la mayoría, por eso no puede salir mal.

Aunque siempre hay que agradecer a los que te tacharon de loca, pero nunca te dijeron: sí...sí... A todos esos... no caben mis abrazos en sus brazos. No hay sonrisas suficientes para las sornisas y los alientos que te regalaron.

Y es que es todo esto...
Empezar algo nuevo, pero con la continuidad del día a día.

Y aunque a veces todo sucede a la vez, y no sabes como hacer porque todo se te cae encima, intentaremos hacerlo lo mejor posible, con toda la ilusión del mundo. Y ésta es tanta, que no lo podeis imaginar...

viernes, diciembre 19, 2008

versiones y chorradas

todo rescatado del baúl de los recuerdos






(esto último... tremendo... con el mp3... en plenos examenes, solas un finde... con fiebre...
las que salimos en la grabación somos dos de Desafinadas)

sábado, diciembre 13, 2008

Historia de Androcles

Durante el reinado de Calígula, un esclavo llamado Androcles fue liberado en circunstancias poco habituales. La historia la relata A. Gelio.

Condenado a morir en la arena frente a los animales salvajes (un castigo muy extendido entre los esclavos que cometían un delito capital), Androcles formaba parte de un grupo de prisioneros exhibidos en el Circo Máximo un día que el emperador se encontraba entre el público.

Los espectadores esperaban asistir a un magnífico espectáculo debido al gran tamaño y ferocidad de uno de los leones, pero en vez de una lucha sangrienta entre el hombre y la bestia, contemplaron un acontecimiento totalmente diferente: el feroz león reconoció a su antiguo compañero Androcles y con gran sorpresa se negó a atacar al esclavo. Gracias al clamor del popular, Androcles fue liberado y se le concedió la custodia del león.

Al explicar la extraordinaria conducta del animal, Androcles informó al emperador que años antes, en África, había extraído una enorme astilla de la pata del león, cuando, huyendo de su amo, gobernador de la provincia, se había refugiado en su guarida.

El león, agradecido, había compartido su refugio con Androcles y le había ayudado a sobrevivir. Androcles, sin embargo, fue capturado por la tropas romanas y devuelto a su propietario en Roma, que lo había condenado a muerte por haber huido.

Una vez en el circo, Androcles descubrió que el león también había sido capturado y devuelto a Roma. Un descubrimiento que salvó su vida.

martes, diciembre 09, 2008

Live in the living...

y por qué no hacemos algo de esto en estos lares?

estaría bien.

miércoles, diciembre 03, 2008

Una historia de Sabios y Locos

Suele decirse frecuentemente, y antes a todos los niños se les enseñaba así, que el hombre es un animal racional. Y se le atribuía la paternidad de la frase al filósofo griego Aristóteles. En realidad Aristóteles nunca dijo que el hombre fuese un animal racional, y que por lo tanto su esencia o su naturaleza, consistiese en pensar. Más bien, lo que él dijo literalmente es que el hombre es un animal que tiene razón.

A lo largo de la historia del pensamiento dio la impresión de que esta frase de Aristóteles fue confirmada de una manera un poco extraña, puesto que lo que más bien ocurrió es que casi todos los seres humanos han parecido empeñarse en tener la razón, que no es exactamente lo que quería decir Aristóteles.

Y si recorremos brevemente esa historia, veremos que es curioso comprobar cómo la humanidad parece estar divida en dos partes: la de aquellos que, a veces o casi siempre, tienen la razón, y la de los que no la pueden tener nunca: a esos se les ha llamado locos. Sigamos pues nuestro curioso camino.

Bermejo Barrera, J. C.